Después de años de estar en la lista de pendientes, la ampliación de la carretera federal 57 entre Monclova y Saltillo ya tiene luz verde para arrancar.
Durante su visita a Coahuila, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que próximamente comenzarán los trabajos para modernizar este tramo carretero, considerado clave para mejorar la movilidad y darle un empujón a la actividad económica de la entidad.
La obra contempla la ampliación de 154 kilómetros, con una inversión estimada de 13 mil 860 millones de pesos, de acuerdo con los datos presentados durante la gira presidencial.
Y es que este tramo de la Federal 57 no es cualquier camino: forma parte de uno de los principales corredores para el traslado de mercancías entre el centro y el norte del país. El gobernador Manolo Jiménez ha señalado que el tramo Saltillo-Monclova es prácticamente el gran pendiente dentro del corredor que conecta Ciudad de México con Piedras Negras.
¿Qué va a cambiar?
La idea es pasar de un tramo que actualmente presenta condiciones limitadas de circulación a una vía con mayor capacidad, lo que permitiría mejorar el flujo vehicular y, de paso, hacer más competitiva a la región.
Para el Gobierno de Coahuila, la obra también puede convertirse en un jalón importante para atraer inversiones y fortalecer la logística estatal. Antes del anuncio presidencial, Jiménez había insistido en que mejorar esta carretera es una de las prioridades para detonar económicamente a la Región Centro.
Y no viene sola.
Durante su mensaje en Saltillo, Sheinbaum también anunció otros proyectos para Coahuila, entre ellos un nuevo puente para el cruce aduanero en Piedras Negras, trabajos de conservación de la red federal de carreteras y una nueva conexión urbana entre Saltillo y Ramos Arizpe.
Además, el Gobierno Federal mantiene en marcha el proyecto del tren de pasajeros Ciudad de México-Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo, que busca mejorar todavía más la conectividad de la región.
Así que, en pocas palabras, la Federal 57 va para cirugía mayor. La apuesta es que una carretera más amplia y con mejor infraestructura ayude a mover mercancías, conectar municipios y, sobre todo, darle más músculo económico a una zona que lleva rato pidiendo obras de este tamaño.
Ahora falta lo mero bueno: que las máquinas entren y el proyecto pase del anuncio a los hechos.