Sheinbaum en Jalisco: el agua ya no es mercancía, es derecho del pueblo

Publicado el 5 de septiembre de 2026, 01:00

El tema del agua sigue dando de qué hablar y ahora la presidenta Claudia Sheinbaum puso el dedo sobre la llaga desde Jalisco: el agua, dijo, debe entenderse como un derecho del pueblo y un recurso de la nación, no como una mercancía para quien pueda pagarla.

Durante su visita al estado, la mandataria destacó las acciones que realiza su gobierno para recuperar el control y disponibilidad del recurso hídrico, en el marco de la nueva política nacional que busca cambiar la forma en que se administra el agua en México.

Y es que el asunto no es menor. De acuerdo con cifras presentadas por el gobierno federal, durante la actual administración se han recuperado miles de millones de metros cúbicos de agua que anteriormente estaban ligados a concesiones privadas. La cifra reportada recientemente supera los 5 mil millones de metros cúbicos, volumen que, según la Presidencia, podría abastecer durante un año a más de 90 millones de personas.

Agua para la banda, no nomás para unos cuantos

La presidenta ha insistido en que uno de los objetivos de la política hídrica federal es dejar atrás la idea de que el agua puede tratarse simplemente como una mercancía.

Con la reforma a la legislación en materia de aguas nacionales, el gobierno busca fortalecer el carácter del agua como derecho humano y bien de la nación, además de recuperar concesiones y mejorar la distribución del recurso.

En pocas palabras: que el agua no se convierta en aquello de “si tienes lana, tienes agua; si no, pues suerte”.

Jalisco, en el mapa de la recuperación hídrica

Desde territorio jalisciense, Sheinbaum destacó la importancia de recuperar fuentes de agua y fortalecer las obras necesarias para garantizar el abasto, especialmente ante los retos que enfrenta el país por la disponibilidad del recurso.

La estrategia forma parte del Plan Nacional Hídrico, presentado por la presidenta desde 2024, con el objetivo de colocar el derecho humano al agua en el centro de las políticas públicas y fortalecer la gestión de ríos, presas, acuíferos y sistemas de abastecimiento.

El gobierno federal también ha señalado que esta nueva visión busca combatir el acaparamiento y mejorar la distribución del agua, además de impulsar acciones para evitar la contaminación y recuperar cuerpos de agua.

El mensaje está claro

Sheinbaum ha planteado que México necesita cambiar la relación que tiene con el agua y dejar atrás décadas en las que, según su gobierno, el recurso fue manejado bajo una lógica de mercado.

Ahora la apuesta es que el agua sea considerada un derecho que debe garantizarse a la población.

Porque, seamos honestos: podrá faltar internet, podrá fallar el WiFi y hasta podrá acabarse el cafecito en la oficina —Dios no lo quiera—, pero sin agua no hay manera de que funcione nada.

La presidenta aseguró que su administración continuará trabajando para recuperar el recurso y garantizar que llegue a las comunidades que lo necesitan. El reto, ahora, será que esta nueva política hídrica se traduzca en algo que la gente pueda notar directamente cuando abra la llave de su casa.