¿Ya guardaste el teléfono o todavía lo tienes en la mano leyendo esto? Pues aguas, porque en las escuelas mexicanas ese hábito está a punto de cambiar. La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que para el próximo ciclo escolar, que arranca el 31 de agosto, ya habrá reglas claras sobre el uso de celulares y tabletas dentro de los salones. Y no, no se trata solo de una prohibición más: hay todo un debate detrás que vale la pena entender.
¿De qué va todo esto?
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que el gobierno está impulsando una discusión nacional sobre el uso excesivo de dispositivos móviles, con el objetivo de que papás, mamás, niños y adolescentes conozcan y platiquen sobre las medidas que buscan proteger a los menores de lo que ella misma llamó "la adicción a las redes y las plataformas".
Ojo con esto: la mandataria fue clara en que la idea no es satanizar el celular ni prohibirlo porque sí. Lo que se busca es que toda la sociedad tome conciencia de cómo estas plataformas están diseñadas para engancharnos, y que la decisión se tome en conjunto, sin que se sienta como una imposición para los jóvenes.
"Tiene que ser una decisión colectiva… que haya conciencia de los impactos y los jóvenes no sientan que es una imposición", dijo la presidenta.
Mientras se define el tema en las aulas, en paralelo también avanza una regulación más amplia sobre redes sociales a nivel nacional.
Los expertos que le entraron al tema
La mañanera no se quedó solo en el anuncio. También estuvieron presentes el secretario de Educación, Mario Delgado, y dos especialistas que llevan años estudiando cómo nos atrapan estas plataformas. Todos coincidieron en algo: los algoritmos no están hechos al azar, están diseñados para que uses y uses la app sin parar.
Desde Estados Unidos, se conectó Jonathan Haidt, profesor de psicología en la Universidad de Nueva York y autor del libro La Generación Ansiosa. Haidt fue tajante al decir que los algoritmos tienen una orientación específica y advirtió que los papás deben tener mucho cuidado al entregarle un celular a sus hijos, porque puede terminar funcionando como un "chupón digital".
Su recomendación para el gobierno mexicano fue seguir el ejemplo de otros países que ya "dijeron basta": separar a los alumnos del celular durante toda la jornada escolar y subir a 16 años la edad mínima para poder abrir una cuenta en redes sociales.
Haidt también compartió un dato que hace pensar: entre 2010 y 2015 el juego tradicional de los niños se transformó por completo en una infancia centrada en la pantalla. "Al inicio pensábamos que nuestros hijos eran nativos digitales y que eso los haría más inteligentes y hábiles. Estábamos equivocados", confesó.
Los seis trucos que usan las apps para no soltarte
La otra voz fuerte de la mañana fue la del ingeniero Arturo Béjar, cofundador de Apple y quien además diseñó el sistema de protección de usuarios de Meta. Béjar viajó desde California especialmente para esta conferencia y desglosó los seis ingredientes que, según él, hacen que las redes sean tan adictivas:
- El scroll infinito (ese que nunca se acaba).
- La reproducción automática de videos.
- Las recomendaciones que arma el algoritmo.
- Las notificaciones constantes.
- El contador de popularidad (likes, seguidores, todo eso).
- Los mecanismos de comparación y presión social.
Según Béjar, los jóvenes y niños están expuestos a un bombardeo constante de estos elementos, y cuando se les cuestiona a las empresas por cómo diseñan sus plataformas, "la industria niega la adicción y traslada la responsabilidad a los padres".
¿Y ahora qué sigue?
Aunque todavía no hay una regla definitiva sobre qué tan estricta será la medida en las escuelas, lo que sí quedó claro es que para el 31 de agosto ya debe haber una postura oficial. Mientras tanto, la conversación sobre regular las redes sociales sigue su curso por separado.
La pregunta que queda picando: ¿tú qué opinas, dejarías tu celular guardado toda la jornada escolar si te lo pidieran?