Por primera vez, EU acepta impacto de sus armas y drogas en México

Publicado el 12 de mayo de 2026, 21:41

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró este lunes el reconocimiento del gobierno de Estados Unidos sobre dos factores clave en la crisis de seguridad y salud pública que afecta a la región: el alto consumo de drogas en territorio estadounidense y el tráfico ilegal de armas hacia México. La mandataria consideró que este cambio representa un avance importante en la relación bilateral y en la construcción de una estrategia conjunta basada en la corresponsabilidad.

Durante su posicionamiento, Sheinbaum destacó que ambos temas habían sido impulsados por México en las conversaciones diplomáticas recientes y subrayó que, por primera vez, Washington reconoce de manera explícita su problemática interna de consumo de sustancias y el impacto del flujo de armamento hacia territorio mexicano.

“Nos escucharon y están poniendo en su estrategia dos temas que nosotros consideramos fundamentales”, expresó la titular del Ejecutivo federal al referirse a la nueva Estrategia Nacional para el Control de Drogas publicada por el gobierno estadounidense.

El gobierno mexicano resaltó que esta nueva visión plantea atender simultáneamente la oferta y demanda de drogas, especialmente las químicas, mediante acciones coordinadas de prevención, salud pública, combate al tráfico y fortalecimiento institucional.

Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, señaló que México ya participa activamente en tareas de cooperación internacional a través del aseguramiento de precursores químicos, el fortalecimiento de capacidades de seguridad y la reducción del poder operativo de los cárteles del narcotráfico.

El funcionario reiteró que la colaboración entre ambos países se mantiene bajo principios definidos por el gobierno mexicano: responsabilidad compartida, respeto a la soberanía, cooperación sin subordinación y confianza mutua.

Uno de los puntos más relevantes de la estrategia estadounidense, destacaron las autoridades mexicanas, es el reconocimiento de que el tráfico de armas provenientes de Estados Unidos alimenta directamente a los grupos criminales que operan en México. En ese sentido, el reforzamiento del control fronterizo y el combate al comercio ilegal de armamento aparecen ahora como prioridades compartidas.

La consejera jurídica del Ejecutivo Federal, Luisa María Alcalde Luján, presentó cifras que muestran la dimensión del problema en Estados Unidos. De acuerdo con los datos oficiales, 73.6 millones de personas consumieron drogas ilícitas durante el último año, lo que representa el 25.5 por ciento de su población. Además, 48.4 millones padecen trastornos por uso de sustancias y 23.5 millones se encuentran actualmente en procesos de recuperación.

En contraste, en México el porcentaje de consumo de drogas ilícitas es considerablemente menor, con 3.8 millones de personas usuarias, equivalentes al 2.7 por ciento de la población.

Las autoridades mexicanas también destacaron que Estados Unidos comenzará a implementar medidas similares a las aplicadas en México, enfocadas en la prevención y la atención de las adicciones mediante campañas educativas, programas de rehabilitación, redes de apoyo y protocolos de emergencia.

El posicionamiento de ambos gobiernos abre una nueva etapa en la cooperación bilateral, donde el reconocimiento mutuo de responsabilidades podría traducirse en acciones más efectivas para enfrentar la violencia, el tráfico de armas y la crisis de adicciones. Para México, el hecho de que Estados Unidos asuma públicamente su papel en esta problemática representa no sólo un cambio de discurso, sino una oportunidad histórica para construir soluciones conjuntas con mayor equilibrio, respeto y esperanza para millones de personas en ambos lados de la frontera.