¿Ya conocías un festival que lleva 36 años recorriendo Chiapas para mantener vivas las raíces de sus pueblos originarios? Pues este miércoles arrancó una nueva edición y viene cargadísima de música, danza, teatro y mucha identidad.
¿De qué va este festival?
El Festival Maya Zoque Chiapaneca es de esos eventos que no se quedan en un solo lugar: es itinerante, o sea que cada año cambia de sede dentro del estado. Esta vez le tocó al ejido Petalcingo, en el municipio de Tila, al norte de Chiapas, y las actividades corren del 23 al 27 de septiembre.
La directora del Centro Estatal de Lenguas, Arte y Literatura Indígenas (CELALI), María de la Flor Gómez Cruz, contó que se trata de un encuentro cultural que ya lleva 36 años reuniendo a los 13 grupos lingüísticos del estado. Nada más y nada menos.
¿Quiénes le entran?
La convocatoria está fuerte: se esperan más de 37 grupos culturales de distintos puntos de Chiapas, y como invitado especial llega un grupo de tambores y flauta desde Tabasco, que este año es el estado invitado. Según Gómez Cruz, esto “promueve el intercambio cultural y artístico en muchas expresiones”.
En total, participan colectivos de 13 municipios chiapanecos, y el programa trae de todo: actividades académicas, talleres para niños y jóvenes, música y danza tradicional, teatro comunitario, funciones de cine y hasta conciertos.
“Tendremos una diversidad de actividades que ponen en contexto los saberes y conocimientos culturales de los pueblos originarios del estado”, explicó la funcionaria.
Se esperan miles de asistentes
Gómez Cruz, quien habla tojolabal, adelantó que entre 2 mil y 3 mil personas podrían pasarse por el festival durante los cinco días, ya que hay actividades programadas en primarias, secundarias y bachilleratos de la zona.
Los días fuertes serán el 25, 26 y 27 de septiembre, cuando se espera la asistencia masiva de los habitantes de los municipios cercanos y de las comunidades de Tila. El lema de esta edición es “Conciencia e Identidad en la Diversidad”, y la verdad que le queda como anillo al dedo.
Un regreso con historia
La directora general del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta), Angélica Altuzar Constantino, compartió un dato curioso: el festival nació en 1990 en Motozintla, y al año siguiente ya se hacía en Tila. Después de 35 años, ¡el festival regresa a esa misma sede!
Para Altuzar Constantino, el objetivo va más allá de la fiesta: se trata de recuperar la memoria ancestral y fortalecer la identidad pluricultural y plurilingüe de los pueblos originarios, por eso el formato itinerante que involucra a los 13 pueblos de Chiapas.
“Tenemos que hacernos conscientes de cuáles son nuestras raíces culturales, conocerlas, acercarnos a ellas, respetarlas, amarlas, venerarlas, protegerlas y luego proyectarlas para seguirlas promoviendo”, aseveró.
¿Quién hace posible todo esto?
El festival se lleva a cabo gracias al apoyo de la Secretaría de Cultura federal y el Circuito Nacional de Festivales por la Paz, en coordinación con el gobierno de Chiapas a través del Coneculta, el CELALI y el ayuntamiento de Tila.
Si andas por la zona norte de Chiapas estos días, definitivamente vale la pena darse una vuelta: es una oportunidad única para conectar con las raíces culturales de los pueblos mayas y zoques del estado.