Entre cenotes, comida y cultura maya: el plan que se arma en Valladolid, Yucatán

Publicado el 23 de septiembre de 2026, 01:00

Si ya te cansaste del típico plan de “llegar, tomarte la foto y regresar”, Yucatán tiene una opción que combina agua fresca, historia, comida y un buen paseo: lanzarte a Valladolid y recorrer algunos de los cenotes que rodean este Pueblo Mágico.

Ubicada entre Mérida y Cancún, Valladolid es uno de los Pueblos Mágicos de Yucatán y funciona como punto de partida para conocer cenotes, zonas arqueológicas, haciendas y comunidades mayas.

Y sí, el calor pega con ganas, pero ahí está el truco: después de caminar por las calles del centro, toca echarse un chapuzón.

Primero, una vuelta por Valladolid

La aventura puede comenzar caminando por el centro de Valladolid. La Iglesia de San Servacio, frente al Parque Principal Francisco Cantón Rosado, es uno de los puntos emblemáticos de la ciudad.

La Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán también recomienda recorrer sus mercados, conocer artesanías locales y acercarse a comunidades que conservan técnicas tradicionales.

Y si de comer se trata, tampoco hay que hacerse del rogar: la gastronomía local es parte importante de la experiencia. Entre los sabores que recomienda la información turística oficial está la famosa longaniza de Valladolid.

Ahora sí: vámonos al cenote

Una de las principales razones para visitar Valladolid son los cenotes que se encuentran en los alrededores.

Está, por ejemplo, Cenote Zaci, ubicado dentro de la ciudad. También se encuentran opciones como Cenote Suytun y Cenote Saamal.

La oferta es variada: hay cenotes abiertos donde entra directamente la luz del sol y otros que se encuentran dentro de cavernas, creando ambientes completamente diferentes. La guía oficial de Yucatán también menciona Oxmán, X’Canché, Samulá y la Laguna de Yalcobá entre las opciones de esta zona.

Así que, si el plan es refrescarse y desconectarse un rato, aquí hay de dónde escoger.

Y si todavía traes pila…

Valladolid también puede servir como base para seguirle con la ruta arqueológica.

A unos kilómetros se encuentra Ek Balam, mientras que Chichén Itzá también está relativamente cerca. La información turística estatal señala que Ek Balam está aproximadamente a 28 kilómetros de Valladolid y Chichén Itzá a unos 53 kilómetros.

Chichén Itzá, además, es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1988 y fue reconocida como una de las Nuevas Maravillas del Mundo en 2007. El sitio reúne construcciones como la Pirámide de Kukulkán, el Juego de Pelota, el Observatorio y el Templo de los Guerreros.

Un plan para el fin de semana

La propia estrategia turística de Yucatán propone rutas de uno o dos días desde Mérida que combinan naturaleza, cultura, gastronomía y pueblos del estado. Entre las experiencias promocionadas actualmente aparecen los cenotes y haciendas, así como recorridos por zonas arqueológicas y comunidades.

Así que ya sabes: si quieres una escapada diferente, Valladolid se presta para armar el combo completo.

Caminata por el centro, comida yucateca, cenote para quitarte el calor y, si todavía queda tiempo, una zona arqueológica.

Nada mal para decir que nomás ibas “a dar una vuelta a Yucatán”.