¿Ya se te acabaron las ideas para tu próxima escapada? Aguanta, porque tenemos un plan que no está en el radar de todos y que promete desconexión total, buena comida y hasta un ritual con siglos de historia.
Nos vamos a Michoacán, específicamente al Lago de Pátzcuaro, uno de esos destinos que parece sacado de postal. Ahí, a unos 63 kilómetros de Morelia, flota Yunuen, un pueblito lacustre que forma parte de las siete islas del lago y que se ha ganado fama por sus celebraciones tradicionales.
¿Por qué Yunuen se roba las miradas?
Para empezar, el hospedaje ya es una experiencia en sí misma: cabañas de madera con todo lo necesario para que te olvides del ruido de la ciudad y te concentres solamente en el paisaje.
Y hablando de paisaje, aquí los amaneceres y atardeceres se disfrutan con aire puro y esa sensación de que el reloj decide tomarse un descanso. Ahora, si eres de los que aprecia el arte, no puedes irte sin conocer la pequeña escuela primaria de la isla, que guarda murales pintados por Roberto Cueva del Río, el mismo artista detrás de las obras del Teatro Emperador de Pátzcuaro.
Pero si hay algo que distingue a Yunuen es lo que pasa cada Noche de Muertos. Los ancianos del pueblo llevan a cabo el llamado “desahogo del mezcal”: literal, vacían esta bebida en las aguas del lago como parte de un ritual que se ha transmitido de generación en generación.
Sabores y gente que enamoran
La isla está administrada por comunidad purépecha, así que el trato cercano y amable es parte del paquete. Y ni hablar de la comida: botana, pescado blanco, sopa tarasca, enchiladas placeras y, por supuesto, los infaltables tamales uchepos y corundas, que no te puedes perder si vas.
¿Cómo llegar?
El acceso es en lancha desde el Pueblo Mágico de Pátzcuaro. El trayecto dura entre 30 y 40 minutos, y lo que pagues va a depender de si te vas en una embarcación privada o compartida.
Si andas buscando un fin de semana lejos del caos, con naturaleza, tradición y buena comida, Yunuen bien podría ser esa escapada que necesitas.