DANIEL SERRANO PRESENTO A "DON ASFALTO" MAQUINARIA QUE COMBATIRA EL ABANDONO VIAL EN IZCALLI

Publicado el 1 de septiembre de 2026, 01:00

El gobierno de Daniel Serrano echó a andar maquinaria propia para acelerar el reencarpetado y bacheo de vialidades; la primera intervención fue en la calle Tlatlaya, donde se colocaron 321 toneladas de asfalto.

Las calles de Cuautitlán Izcalli ya tienen nuevo refuerzo para dejar atrás los baches y el pavimento hecho pedazos. El gobierno municipal puso en marcha el llamado Tren de Pavimentación, un conjunto de maquinaria especializada que busca acelerar la rehabilitación de vialidades y atender uno de los principales rezagos de infraestructura que arrastra el municipio desde hace años.

El presidente municipal Daniel Serrano presentó el equipo durante la conferencia “El Poder del Pueblo” y aseguró que, por primera vez, Cuautitlán Izcalli cuenta con maquinaria propia para realizar trabajos de pavimentación de mayor alcance.

Tlatlaya fue el primer tiro

El banderazo arrancó en la calle Tlatlaya, donde se intervino una superficie de 2 mil 430 metros cuadrados, a lo largo de 270 metros.

Para esta obra se utilizaron 321 toneladas de asfalto, con el objetivo de renovar la superficie de rodamiento y mejorar las condiciones de movilidad y seguridad para quienes viven y transitan por la zona.

La intención, explicó el gobierno municipal, no es únicamente tapar los hoyos que aparecen en las calles, sino realizar rehabilitaciones completas cuando el deterioro ya es demasiado avanzado.

No sólo es tapar baches

Para enfrentar el problema vial, la administración municipal plantea trabajar con cuatro frentes.

Por un lado estarán las cuadrillas permanentes de bacheo, enfocadas en atender daños puntuales. A esto se suma el Tren de Pavimentación, destinado a trabajos integrales de rehabilitación.

También se realizarán obras por administración y se contará con dos bacheadoras capaces de transportar hasta cinco toneladas de asfalto por viaje, con las que se busca reforzar la atención directamente en colonias y comunidades.

La maquinaria del nuevo tren incluye dos bacheadoras, una petrolizadora, dos camiones de volteo de 14 metros cúbicos, una fresadora, una pavimentadora, una barredora y un rodillo.

En cristiano: se trata de tener prácticamente toda la línea de producción en casa, desde preparar la calle y retirar el pavimento deteriorado hasta colocar y compactar la nueva carpeta asfáltica.

Menos dependencia y más capacidad propia

Uno de los objetivos de esta inversión es que el municipio pueda ejecutar directamente trabajos que antes dependían en mayor medida de terceros.

Con maquinaria propia, la administración busca reducir tiempos de intervención, aumentar la capacidad de atención y mantener de manera permanente el equipo disponible para las necesidades del municipio.

El gobierno de Serrano asegura que esta estrategia permitirá impulsar el programa de reencarpetado más grande en la historia de Cuautitlán Izcalli, con obras dirigidas a las zonas donde el deterioro vial se ha convertido en una de las principales demandas ciudadanas.

Y mientras avanzan los trabajos de reencarpetado, el bacheo continuará de manera permanente para evitar que los daños pequeños terminen convirtiéndose en problemas mayores.

El reto: recuperar años de rezago

La administración municipal reconoce que el deterioro de las vialidades no se puede solucionar de la noche a la mañana, debido al rezago acumulado durante años.

La apuesta, ahora, es mantener una intervención constante y combinar el bacheo de emergencia con rehabilitaciones de fondo.

“El abandono de años no se resuelve de un día para otro, pero sí se resuelve trabajando todos los días”, afirmó Daniel Serrano.

Con el Tren de Pavimentación, el municipio busca cambiar la lógica de simplemente ir detrás del bache que aparece y avanzar hacia una estrategia de recuperación integral de calles y avenidas.

El primer paso ya se dio en Tlatlaya. Ahora el verdadero reto será que la maquinaria siga recorriendo las colonias y que el pavimento nuevo no se quede sólo en el discurso, sino que se traduzca en calles más seguras y transitables para los izcallenses.