¿Ya se te acabaron las vacaciones pero no las ganas de sentirte en el Caribe? Tranquila, tranquilo, no necesitas cruzar medio país ni gastarte la quincena completa. En la Sierra Norte de Puebla hay un rinconcito que le compite en belleza a cualquier playa exótica, y está a nada de la capital.
Se llama cascada Agua Azul y vive dentro del Centro Vacacional Aquixtla. Ahí el agua baja en tonos turquesa clarísimos desde más de 50 metros de altura, rodeada de montaña puro verde. O sea, sí, esa foto que crees que es de Quintana Roo bien podría ser de Puebla.
¿Por qué todo mundo habla de esta cascada?
Porque el combo es difícil de superar: paisaje de ensueño, viaje corto desde CDMX y una entrada que cuesta apenas 50 pesos. Con esa lana te metes a un lugar lleno de bosques de pino y encino, ríos, manantiales y una vibra que de plano no combina con lo que uno imagina de la Sierra poblana.
Pero la cascada no es lo único que enamora. Todo el entorno está lleno de vida: aves, mariposas y fauna silvestre que vas descubriendo mientras caminas entre los árboles. Cada tramo del sendero te regala una vista distinta, así que si te gusta el ecoturismo, este lugar es tu nuevo lugar favorito sin que lo sepas todavía.
¿Qué se puede hacer ahí?
El plan típico arranca con una caminata entre pinos y encinos hasta llegar al punto donde se aprecia la caída de agua completa. Ahí sí, saca el celular porque las fotos con esos tonos turquesa se ven bonitas hasta sin filtro.
Si te gusta observar naturaleza, puedes tomarte tu tiempo viendo aves y mariposas en su ambiente natural. Y si el calor te está ganando, hay zonas habilitadas para meterte al agua y refrescarte, siempre respetando las indicaciones del lugar.
Para quienes prefieren un plan más relajado, también se vale llevar un picnic y quedarse ahí, rodeado de montaña, escuchando el bosque y sin prisa por regresar.
¿Cómo llegar desde la CDMX en coche?
Si te avientas el viaje en auto, toma la autopista Peñón-Texcoco y de ahí conecta con la México-Tuxpan. Sigue hacia Tulancingo y después toma la ruta hacia Tlaxco. De ahí continúa hacia Chignahuapan y Zacatlán, hasta llegar a Aquixtla por caminos locales, donde ya está el Centro Vacacional.
¿Y si prefieres autobús?
También hay opción para quienes no manejan. Sales de la TAPO directo hacia el Pueblo Mágico de Chignahuapan; el viaje dura cerca de 3 horas y ronda los 300 pesos.
Ya estando en Chignahuapan, el último tramo hasta Aquixtla se hace en taxi o transporte público, en unos 15 o 20 minutos más.
Así que ya sabes: si andas buscando un plan de fin de semana distinto, sin gastar de más y con vista digna de postal, esta cascada bien podría ser tu próxima escapada.