Si de plano ya no sabes a dónde escaparte este verano, checa esto: Veracruz tiene una ruta que huele a café recién molido y sabe a tradición pura.
Se llama la Ruta del Café y conecta varios pueblos de la zona montañosa central del estado, entre niebla, cafetales y arquitectura colonial. El recorrido más clásico arranca en Coatepec, un Pueblo Mágico que se ganó el apodo de "Capital del Café" gracias a su suelo volcánico, su humedad constante y su altitud perfecta para el grano.
De ahí, la aventura sigue rumbo a Xico, otro Pueblo Mágico que está a menos de una hora de Xalapa. Sus calles empedradas y casonas coloniales te transportan a otra época, y no puedes irte sin conocer la Parroquia de Santa María Magdalena, un templo del siglo XVI que el INAH catalogó como monumento histórico. Ahí mismo hay un museo con más de 800 vestidos artesanales, por si te late la cultura tanto como el café.
Pero el verdadero clímax de Xico es la cascada de Texolo: una caída de agua rodeada de cafetales que parece sacada de una postal, ideal para quienes disfrutan la fotografía o hasta el rapel.
Otra parada que pocos conocen está en el municipio de Emiliano Zapata, donde se encuentra la Finca Roma, sede del Museo Bola de Oro. Ahí puedes meterte de lleno a la historia cafetalera de la región y hasta pasar por el Coffee Lab, donde baristas te enseñan distintos métodos de extracción con catas guiadas.
Lo mejor de todo: puedes recorrer las fincas cafetaleras para ver de cerca cómo se cultiva, cosecha y tuesta el grano, y cerrar el día con un desayuno de pan artesanal y café bien cargado en alguna cafetería tradicional.
Si andas planeando tu próxima escapada, esta ruta es de las que sí valen la pena: paisaje, historia y ese cafecito que solo saben hacer en Veracruz.