Puebla anda de buenas: planes chidos para lanzarte el fin

Publicado el 14 de mayo de 2026, 14:51

Si todavía no sabes qué hacer el fin de semana y ya te cansaste del clásico “vamos a la plaza a ver qué sale”, Puebla anda levantando la mano como uno de los destinos más rifados para escaparse tantito del estrés godín, la rutina y hasta de la dieta.

La capital poblana y sus alrededores traen plan para todos: desde los que aman echarse un cafecito aesthetic en el Centro Histórico hasta los que nomás buscan buena comida, chelita fría y pretexto para subir historias en Cholula.

Arrancando por el Centro de Puebla, el ambiente se pone sabroso desde temprano. Entre iglesias enormes, callecitas bonitas y edificios coloniales, la banda se lanza a caminar, echar el chisme y tomarse la foto obligatoria frente a la Catedral. Y sí, aunque digas que “nomás vas a desayunar”, terminas tragando chalupas, cemitas, molote, camote y media carta del restaurante.

Porque si algo sabe hacer Puebla es cocinar como los dioses. El mole poblano sigue siendo la mera estrella, pero también rifan las cemitas gigantes, los tacos árabes y los antojitos que prácticamente te obligan a aflojar el botón del pantalón. En temporada, los chiles en nogada hacen que cualquiera diga: “sí valió la pena venir”.

Pero no todo es comer —aunque casi—. También hay plan cultural para los que quieren sentirse intelectuales un rato. Museos, galerías y exposiciones se mezclan con el clásico recorrido de “vamos entrando nomás cinco minutos” y acabas ahí dos horas porque sí está bonito.

Y claro, no puede faltar Cholula. Ese lugar mágico donde puedes subir a la pirámide, ver los volcanes y luego acabar en una terraza con DJ, drink en mano y diciendo “ya mejor hay que quedarnos otra noche”. La vida nocturna ahí nunca decepciona: bares, mezcalerías y música para todos los moods.

Para quienes quieren bajarle dos rayitas al relajo, también están las escapadas a Atlixco, Zacatlán o Chignahuapan, donde el plan cambia por cafecito, neblina, miradores y fotos que automáticamente se vuelven portada de Facebook de la tía.

Así que sí: Puebla ya se volvió ese lugar donde uno dice “voy y vengo”... y termina regresando el domingo en la noche, sin dinero, bien comido y con ganas de volver el próximo fin.