¿Ya viste esta? En pleno corazón de la Ciudad de México, las autoridades le cerraron el paso a un cargamento que venía disfrazado de algo completamente distinto a lo que en realidad traía adentro.
Resulta que en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, un equipo conformado por elementos de la Secretaría de Marina y de la Agencia Nacional de Aduanas de México, trabajando de la mano con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, le cachó la mentira a un envío que llegó desde Colombia.
¿Qué traía el paquete?
A simple vista, la etiqueta decía "suplemento alimenticio", de esos que cualquiera podría pedir para la proteína o las vitaminas. Pero cuando las autoridades metieron la lupa, se dieron cuenta de que ahí escondidas iban aproximadamente ocho kilos de hojas de coca.
O sea, nada que ver con lo que el empaque prometía.
¿Cómo lo agarraron?
Aquí es donde entra la parte interesante: este aseguramiento no fue de pura suerte. Fue resultado de un trabajo de inteligencia aduanera bien afinado, donde se analiza el riesgo de cada envío, se revisa toda la documentación con lupa y se validan los perfiles comerciales de quienes mandan la mercancía. Básicamente, un filtro diseñado para detectar justo este tipo de movidas.
¿Por qué importa esto?
Porque este tipo de operativos buscan cerrarle la puerta a sustancias que representan un riesgo para la seguridad del país, sin importar qué tan bien camufladas vengan. Aunque el paquete traía una fachada perfectamente legal, el trabajo conjunto entre Marina, Aduanas y Seguridad Ciudadana permitió pescar la irregularidad antes de que el cargamento siguiera su camino.