Un exboxeador profesional terminó su carrera arriba del ring para empezar otra completamente distinta: la de extorsionador ligado a una de las células más peligrosas de Michoacán.
Así de fuerte es la historia de Cristian N, mejor conocido como “El Vikingo”, quien fue arrestado en Uruapan y ahora está señalado por sus nexos con el crimen organizado.
¿Quién es “El Vikingo” y por qué lo detuvieron?
De acuerdo con José Antonio Cruz, secretario de Seguridad Pública de Michoacán, Cristian N está vinculado directamente con Rafael Álvarez, conocido como “el R2”, cabecilla de una célula criminal que se dedica a extorsionar comercios y bares en la región.
O sea, no hablamos de un jugador chico dentro de esta estructura.
Lo que hace todavía más llamativo el caso es su pasado: “El Vikingo” fue boxeador profesional en Jalisco, con una trayectoria dentro del deporte antes de terminar del otro lado de la ley.
Cámaras de seguridad lo captaron mientras realizaba cobros de extorsión en distintos bares, una evidencia que ahora forma parte de las investigaciones en su contra.
De los guantes al crimen organizado
Según la información oficial, todo cambió cuando dejó el boxeo y conoció a los hermanos Álvarez Ayala, mejor conocidos como “Los R”.
A partir de ahí, “El Vikingo” se integró a las actividades ilegales de este grupo.
Y aquí viene la parte que conecta esta detención con algo que ya venías siguiendo si te la pasas checando las noticias de Michoacán: “Los R” son la misma célula señalada por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
A finales de julio pasado, fuerzas federales detuvieron a Ramón Ángel Ayala, “el R1”, acusado de ser el autor intelectual de ese crimen que sacudió al país entero.
Tras esa captura, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) confirmó que fue “el R2” quien tomó las riendas del grupo.
Y es justo con él con quien las autoridades relacionan a “El Vikingo”.
Una célula con más de una década en la jugada
“Los R” no es un grupo improvisado. Lleva más de 10 años operando bajo el paraguas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), con presencia en municipios como Uruapan, Apatzingán, Morelia, Álvaro Obregón y Huandacareo, entre otros puntos de Michoacán.
Con la detención de “El Vikingo”, suma un eslabón más al expediente que las autoridades intentan armar contra esta estructura criminal, en medio de la presión que generó el caso del alcalde Manzo.