Le cortaron el hilo al huachicol: la FGR tumba cuatro "chocolaterías" de combustible en tres estados y se lleva más de medio millón de litros

Publicado el 5 de agosto de 2026, 12:19

Que se pongan a temblar los que andan robando combustible, porque la fiesta se acabó en cuatro puntos del país. La Fiscalía General de la República (FGR) le cayó a cuatro instalaciones donde procesaban gasolina y otros hidrocarburos de forma ilegal, ubicadas en San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos, y el resultado fue una cosecha impresionante: más de medio millón de litros de combustible asegurado, además de maquinaria especializada para "cocinar" y adulterar el producto.

Todo esto se logró gracias al trabajo conjunto de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Guardia Nacional y Pemex Logística, como parte de la Estrategia Nacional contra el Robo de Hidrocarburos. Es decir, no fue un golpe de suerte: hubo meses de inteligencia, investigación y cruce de información antes de llegar a estos cuatro lugares.

Todo comenzó con un chisme (bien fundamentado)

La primera pista llegó por denuncias anónimas que alertaban sobre una nave industrial en el municipio de San Luis Potosí capital, a la que entraban y salían pipas todo el tiempo. Ese movimiento sospechoso encendió las alarmas y terminó en una orden de cateo.

Cuando entraron, se encontraron con todo un set de producción clandestina: ocho tanques de 80 mil litros cada uno, ocho cilindros horizontales sin ningún tipo de identificación, seis cilindros verticales y 894 tótems (esos contenedores de mil litros que se usan para almacenar líquidos a granel). También había una máquina asfaltadora, un generador eléctrico de diésel y una tarraja eléctrica portátil para tubos.

Pero lo que de verdad pesó fue el combustible: entre 500 mil y 600 mil litros de petrolífero asegurados, además de equipo de cómputo, 40 cinchos de seguridad para escotillas de pipa, documentación diversa y hasta una camioneta pick up que probablemente usaban para moverse por la zona.

Segunda parada: la Laguna de San Vicente

En ese mismo estado, pero en un predio distinto ubicado en la Laguna de San Vicente, las autoridades encontraron otro punto de procesamiento ilícito. Ahí asegura 18 tanques verticales y dos líneas completas de producción de hidrocarburo, más unos 40 mil litros de petróleo crudo y diésel.

También se llevaron una muestra de ácido sulfúrico, dos frascos color ámbar con rastros de hidrocarburo, una muestra adicional del producto y varios documentos que ahora forman parte de la investigación.

Hidalgo y Morelos también estaban en la jugada

La tercera locación estaba en Tizayuca, Hidalgo, donde encontraron 32 contenedores con capacidad para mil litros y 25 con capacidad para 5 mil litros cada uno. Ahí mismo se aseguraron 456 mil 300 litros de lo que podría ser hidrocarburo o algún producto químico relacionado, junto con más papeleo.

Y para cerrar con broche de oro, en Cuautla, Morelos, la denuncia que activó el operativo hablaba de pipas entrando de manera constante, escoltadas por camionetas, y un olor fuertísimo a hidrocarburos y químicos que ya traía inquietos a los vecinos. Ahí la FGR asegura el inmueble completo.

¿Y ahora qué sigue?

Con los cuatro inmuebles asegurados y todo el material decomisado, lo que viene es el proceso de investigación para determinar responsabilidades y, eventualmente, consignar a quien resulte implicado. Este tipo de operativos forma parte de una estrategia más amplia contra el huachicol, un problema que lleva años golpeando las finanzas del país y que, según se ve, sigue muy activo en distintos estados.

La pregunta que queda flotando es: si en cuatro puntos distintos había este nivel de infraestructura funcionando, ¿cuántas "chocolaterías" más andan operando sin que nadie las haya denunciado todavía?