Poco a poco, en Cuautitlán Izcalli las noticias dejan de ser puro "aguas con la delincuencia". Los números empiezan a echar paro y muestran una tendencia sostenida a la baja en los delitos de alto impacto, particularmente en los homicidios dolosos.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y junio de 2026 se registraron 29 denuncias por homicidio doloso, mientras que en el mismo periodo de 2025 fueron 43. Traducido al español de la banda: son 14 casos menos, lo que representa una disminución cercana al 33 por ciento.
Pero ahí no acaba la buena racha. El SESNSP también reportó que la incidencia delictiva general cayó 18.4 por ciento durante el primer semestre del año, manteniendo una tendencia descendente en los delitos de alto impacto desde el inicio de la actual administración.
Y como no todo se trata de estadísticas, también cambió la sensación de quienes viven en el municipio. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI reveló que la percepción de inseguridad pasó de 81.8 por ciento en marzo a 74.9 por ciento en junio de 2026. En pocas palabras: cada vez son más los izcallenses que sienten que pueden salir con un poquito más de calma y un poquito menos de pendiente.
La mejora representa una reducción de 6.9 puntos porcentuales, equivalente a un avance del 8.4 por ciento en apenas tres meses, ubicando a Cuautitlán Izcalli en su mejor nivel de percepción de seguridad desde el inicio del gobierno encabezado por el presidente municipal Daniel Serrano.
Autoridades municipales atribuyen estos resultados a una estrategia de coordinación entre corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno, operativos conjuntos en zonas prioritarias, acciones de prevención del delito, atención ciudadana y al trabajo realizado mediante el Mando Unificado Oriente, impulsado por los gobiernos federal y del Estado de México.
Desde el gobierno municipal aseguran que la estrategia continuará fortaleciéndose, con mayor presencia operativa, coordinación institucional y acciones de proximidad social, con el objetivo de que las familias izcallenses cuenten con espacios cada vez más seguros.
Porque si algo quieren en Izcalli es que la conversación pase del clásico "avísame cuando llegues" al mucho más relajado "ahí nos vemos al rato".