La muerte de Dafne Zapata, una adolescente de 13 años durante un campamento de verano de la academia militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas, sigue generando dudas sobre quién debía vigilar este tipo de escuelas. Ahora, tanto la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) como la Secretaría de Educación Pública (SEP) dejaron claro que estas instituciones no cuentan con autorización de ninguna de las dos dependencias.
La Defensa explicó que no tiene facultades para autorizar, supervisar, inspeccionar ni regular escuelas privadas que ofrezcan una formación con características militares. La aclaración surgió después de que, tras el fallecimiento de la menor el pasado 16 de julio, comenzaron a circular versiones que señalaban una posible relación de las Fuerzas Armadas con este tipo de planteles.
La dependencia precisó que, desde la publicación de su Reglamento Interior en el Diario Oficial de la Federación el 29 de diciembre de 2008, sus atribuciones quedaron limitadas al sistema educativo militar oficial. Es decir, únicamente puede supervisar los aspectos pedagógicos, académicos y administrativos de las instituciones educativas pertenecientes a las Fuerzas Armadas, sin intervenir en escuelas particulares.
Por esa razón, la Defensa aseguró que no mantiene ningún vínculo con la academia Marina Doenitz ni con cualquier otro plantel privado que se presente como "militarizado".
Mientras tanto, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, informó que la SEP envió un oficio a todos los gobiernos estatales para pedirles que revisen las escuelas de educación básica y verifiquen que no existan planteles que ofrezcan este tipo de formación.
El funcionario explicó que la Constitución y la Ley General de Educación no contemplan ni permiten la educación militarizada para niñas, niños y adolescentes dentro del sistema de educación básica. Aclaró que no se trata de una modalidad expresamente prohibida, sino de una práctica que simplemente no está autorizada por la legislación vigente.
Mario Delgado señaló que, tras las investigaciones realizadas en Tamaulipas, ya fueron detectadas otras cinco escuelas que ofrecen este tipo de enseñanza, por lo que las autoridades revisarán los permisos con los que actualmente operan.
Además, recordó que el modelo de la Nueva Escuela Mexicana está basado en principios de derechos humanos, igualdad sustantiva y protección integral de la infancia, por lo que una educación con enfoque militar resulta incompatible con los objetivos establecidos en la Constitución y las leyes educativas del país.
Respecto al caso de Dafne Zapata, el titular de la SEP informó que, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Gobierno federal ha buscado establecer comunicación con la madre de la menor para brindarle apoyo. Sin embargo, explicó que hasta ahora no ha sido posible tener contacto con ella debido a la recomendación de sus representantes legales, aunque aseguró que continuarán intentando acercarse.
Finalmente, el secretario recordó que la supervisión y autorización de las escuelas particulares corresponde a los gobiernos estatales, ya que son esas autoridades las encargadas de otorgar y revisar los permisos de funcionamiento de los planteles educativos.