Ni el más listo se escapa cuando el Ejército, la Guardia Nacional y el gobierno estatal se ponen de acuerdo. Esta semana, en una operación coordinada en El Rosario, Sinaloa, las fuerzas de seguridad lograron detener a Gabriel "N", mejor conocido en el bajo mundo como "Gabito", identificado como jefe regional de la facción "Los Menores" y uno de los principales generadores de violencia en la región.
Y no es cualquier detenido, ¿eh? A "Gabito" se le investiga por un coctel delictivo de los más pesados: secuestro, extorsión, homicidio y delitos contra la salud. Pero lo que más carga sobre sus hombros es el vínculo que las autoridades le atribuyen con uno de los crímenes más brutales que sacudieron al país a inicio de año: el homicidio de seis trabajadores y cuatro proveedores de una empresa minera, ocurrido en enero pasado. Un caso que indignó a toda la opinión pública y que hoy, con esta detención, encuentra un nuevo capítulo.
Durante el operativo no se fueron con las manos vacías. Las fuerzas de seguridad aseguraron armas, municiones, droga, dinero en efectivo y un vehículo. Todo lo que uno esperaría encontrar cuando finalmente ubicas a alguien que lleva tiempo sembrando el caos en su región.
Esta captura manda un mensaje claro: las acciones coordinadas entre el Ejército, Guardia Nacional y autoridades locales están dando resultados concretos en la lucha contra la impunidad y en la construcción de una paz que Sinaloa —y todo México— necesita con urgencia.
Porque sí, el camino es largo. Pero "Gabito" ya no va a seguir caminando libre.